Urban Canvas.
Un homenaje a la cultura urbana de cada destino: arquitectura monocroma golpeada por primarios saturados, trazos grunge y tipografía cinética, animada a pulso de stop-motion.
No es una pantalla con vídeos: es un sistema operativo para el ambiente. Contenido generado con IA, escrito en pilares visuales que siguen la vida del hostel del primer café a la última copa.
Amistat necesitaba algo más que una actualización técnica: un ecosistema audiovisual de luz, sonido y LED capaz de definir la identidad del espacio y conectar con un público joven, inquieto y viajero.
La gran pantalla LED se convirtió en el lienzo principal. En lugar de un único loop, una programación: pilares generados con IA, cada uno con su propia dirección de arte, pautados según los momentos del día.


